Me encantan las visitas...

Grupo haciendo la visita a la bodega con cata en Bodegas San Alejandro, en la Denominación de Origen Calatayud

Me encanta recibir visitas en nuestra bodega. Por muchos motivos. Hasta los nervios que siento al prepararlas! Y es que siempre me ha gustado el contacto con la gente.

Quizás uno de mis momentos favoritos es el recibir a la gente, poner cara a esos nombres que aparecen en mi lista de reservas, conocer por fin a esa señora que no acababa de concretar ;-), a aquel señor que tiene la complicada labor de coordinar a todo el grupo de amigos, a aquella amiga que prepara con tanta ilusión una sorpresa para la despedida de su mejor amiga, a esa pareja de enamorados…  y a tantos y tantos que me llamáis en diferentes circunstancias.

Pues es también el momento en el que habitualmente la gente me cuenta de dónde viene, qué les trae por aquí, si tienen hijos ... y cuando me preguntan sobre mí, si soy de aquí, si me gusta vivir en esta zona… y siempre, siempre me preguntan por cómo llevo la diferencia de temperatura con Valencia!! Porque cierto es que el frío de Miedes es excelente para las uvas pero puede ser un pelín molesto en invierno, aunque dicen, que es uno de los motivos por los que mantenemos nuestra piel tan sana como las de nuestras uvas! Jajaja!

Me gusta mucho que me pregunten cosas porque es lo que yo hago cuando voy a visitar otras empresas. Suelo ser la preguntona del grupo :-) y me gusta que la gente haga lo mismo conmigo porque la visita se hace mucho más interesante y amena. Y si me sé las respuestas, todavía más! ;-) No me da miedo ni vergüenza hablar en público, al contrario, hacer las explicaciones y contar las curiosidades sobre el mundo del vino es algo que hago con muchísimo gusto y que me encanta!

Me ilusiona ver las caras de sorpresa de la gente cuando descubre los pequeños rincones de nuestras instalaciones... Los "ay! qué bonito!" "precioso!" "¿nos podemos quedar a comer en vuestro restaurante?"  "cariño, tenemos que venir con tu hermano!" “A María le encantarían estos detalles!”

Pero uno de los momentos más mágicos se produce en la sala de barricas porque esta sala tiene un encanto y una magia que no se puede explicar, hay que verla! Y porque es ahí donde se desarrolla la cata, un momento que me gusta mucho por lo cercano que es, porque es donde finaliza la parte "formal" de la visita y se crea un ambiente muy agradable y distendido.

Así que ya sabéis, si os animáis a venir a Bodegas San Alejandro me encantará compartir con vosotros estos momentos de los que hoy os he hablado que seguro serán inolvidables para todos nosotros!!

 

Mireia Martínez.