Con las pilas cargadas para la vendimia

Juan Vicente Alcañiz, enólogo de Bodegas San Alejandro con un refractómetro

Como os hemos explicado en otras ocasiones nuestra vendimia es una de las más tardías de España y de Europa, un año “normal” comenzamos a mitades de octubre y finalizamos a finales de noviembre. No cabe duda que esto nos permite una maduración lenta y completa de nuestras uvas, pero además permite al equipo de bodega poder disfrutar de vacaciones en agosto. Así ha sido, hemos podido disfrutar de unos días de descanso para retomar con energía la actividad intensa que los próximos meses vamos a tener.

Durante estas semanas el trabajo en bodega se centra en la limpieza y puesta a punto de aquellos equipos e instalaciones a utilizar durante vendimia. Empezamos a tener estimaciones de cosecha y características de maduración de la uva, con ello trabajamos las futuras elaboraciones, seleccionando parcelas y elaborando borradores de calendario.

Además formamos los equipos de trabajo ya que es tal la dimensión del trabajo durante los días intensos de vendimia que nuestro equipo se multiplica casi por tres durante estos meses.

Es septiembre un mes de preparación.

 

Saludos,

Juanvi Alcañiz