¿Qué está pasando en el viñedo de San Alejandro?

Viñedos de Garnacha de Bodegas San Alejandro

Estamos a principios de septiembre y, a pesar de ser un año en que el ciclo de la vid se encuentra adelantado (principalmente por las altas temperaturas de julio), todavía faltan varias semanas para comenzar la vendimia.

En las últimas dos semanas hemos asistido al envero del racimo, momento en el que la uva, en su proceso de maduración, cambia de color: en variedades blancas de verde a amarillo, mientras que en tintas de verde a violeta. Además, el mosto pierde acidez y se enriquece en azúcar, y las pepitas poco a poco adquieren tonos marrones.

Los principales trabajos en el viñedo ahora mismo son de control de madurez, evaluación del estado sanitario, y estimación de la producción.

El control de madurez se realiza tanto por análisis en el laboratorio del contenido de azúcar y ácido de la uva (que nos da una idea de la madurez fisiológica), como por la degustación de uva (que nos informa de la llamada madurez fenólica, que es grado de madurez de la piel de la uva, donde se encuentran importantes componentes que afectarán a la calidad del vino).

En cuanto al estado sanitario, el único problema este año fueron las granizadas de comienzo de verano que afectaron a algunas parcelas, donde se ha perdido parte de la producción. Este es uno de los riesgos de encontrarnos en una zona montañosa con un clima tan severo, pero que se compensa por la gran calidad de uva que nos permite producir.

Con estos parámetros, y junto con las estimaciones de producción de cada parcela, trabajamos para clasificar la calidad de la uva de cada viñedo, y así poder trabajar posteriormente en bodega dando un trato personalizado a los diferentes terroirs, y así obtener la mejor expresión de los mismos.

Las condiciones climatológicas (temperaturas moderadas) y de ubicación del viñedo (gran altitud), hacen que Calatayud sea una de las Denominaciones de Origen donde más tarde empieza la vendimia en España, lo que nos permite beneficiarnos de una maduración sosegada.

Son estas semanas previas a la vendimia en las que el viticultor observa con alegría cómo el trabajo de todo el año ha dado lugar a racimos de gran concentración y vitalidad, y en la bodega se espera con ilusión el comienzo de una nueva vendimia.

 

Un saludo,
Equipo Técnico de Bodegas San Alejandro.